4.9.09

Reflexiones sobre la comunicación humana

Hace mucho que no escribía en este blog, que creé hace ya bastante tiempo. Hoy he tenido esta necesidad de escribir para liberarme de ciertos pensamientos que me explotan dentro. Antes escribía en un papel y eso me hacía sentir mejor, sacaba de mi interior aquello que necesitaba salir, y que dejaba de estar en mi para quedar plasmado en ese trozo de papel que algunos días después desaparecía. Ahora con los avances de la tecnología puedo escribir en un lugar que está abierto al mundo, que cualquier persona podrá leer en cualquier momento. A mi personalmente escribir en un blog me libera todavía más que escribir en un papel, por que es como un grito que lanzas al ciberespacio y cuyo eco puede perdurar durante décadas o incluso siglos, quien sabe.
Algunas personas nos comunicamos mejor con una máquina que con otras personas. Muchas veces cuando hablo con otras personas siento que mis palabras rebotan contra un cuerpo y vuelven a mi, pero no percibo que me comunico. A veces no logro articular las palabras adecuadas para mantener una conversación en la que exprese lo que deseo transmitir, es como si mi forma de comunicación ideal fuera la escrita. Me resulta más sencillo expresar las ideas correctamente cuando las escribo. Sin embargo, cuando hablo siento que ensucio el mensaje. Por que cuando hablamos intervienen otros muchos elementos en la conversación, ya no son sólo palabras, hay tonos de voz, expresiones faciales, gestos... esas cosas que llaman comunicación no verbal que para mi sólo sirven para distorsionar lo que se quiere decir.

Me resulta imposible no analizar todos esos elementos cuando hablo con otro interlocutor, y seguro que muchas veces llego a conclusiones erróneas acerca de lo que otro me quiere decir. Y suelo imaginar que a otras personas les pasa lo mismo conmigo. En fin, que me enrollo como las persianas para decir que para mí es más sencillo escribir que hablar, más cómodo, menos costoso emocionalmente y sobre todo más seguro, por que me permite corregir rápidamente si me he expresado mal y evitar malas interpretaciones.

Y esto me ha servido para introducir lo que realmente quería exponer hoy, que es: lo difícil que llega a ser la comunicación humana. ¿Cuántas veces estamos en una pelea y se dice la frase "Es que tenemos un problema de comunicación"?. Yo no creo que existan los problemas de comunicación, sino que se trata de problemas emocionales. La carga emotiva que conlleva que una persona me esté chillando me impedirá recibir correctamente su mensaje. También existe un problema de etiquetas, asociado a estos problemas emocionales. Es decir, si alguien me toca la fibra sensible haciendo un determinado comentario ofensivo hacia mí, le pondré una etiqueta y esa etiqueta permanecerá pegada en la frente de mi interlocutor en las futuras conversaciones con él, impidiéndome para siempre captar de forma limpia sus mensajes. Otro problema emocional que daña la comunicación es la inseguridad. Analizamos muchas veces demasiado lo que otros nos dicen, buscando trasfondos, sentidos ocultos, ofensas hacia nosotros... ¿Por qué? Por que somos inseguros, por que estamos a la defensiva.

En fin, tengo que decir que a veces me agoto emocionalmente de comunicarme personalmente con otros. La forma escrita, como ya he dicho, no conlleva tanto esfuerzo emocional, y además no se la lleva el viento, y no podré decir donde dije digo, digo Diego.

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